El Lic. Sebastián Cardozo, psicólogo especializado en deporte, nos trae una nueva columna al respecto de las expectativas y su impacto en las emociones.

Con el Metro prácticamente cerrando su primera etapa, los que regularmente seguimos a este deporte nos hemos encontrado con todo tipo de desenlaces y resultados. Tal es así que hemos presenciado partidos con un desarrollo esperado como también algún que otro con resultados sorpresivos, hemos podido disfrutar de cierres infartantes que se definen en la última pelota, así como trámites que se resuelven con autoridad y sin discusión, en definitiva…una vez más, estamos siendo testigos (virtuales) de aquello que hace que el básquet sea uno de los deportes más apasionantes y atrapantes de todos: el ser impredecible.

Por esta razón, esta columna se enfocará en desarrollar una variable que desde la Psicología del Deporte se puede trabajar y optimizar; el manejo de las expectativas.

Podemos considerar a las expectativas como ese conjunto de creencias, deseos, objetivos e ilusiones que cada uno genera, en relación a conseguir, lograr o hacer algo, a partir de una serie de variables que en el caso del deporte podrían ser:  la propia personalidad, sus experiencias previas, sus antecedentes deportivos, sus relaciones personales, sus objetivos y metas, su interpretación y análisis de opiniones, comentarios, etc.

En síntesis, las expectativas son lo que nosotros esperamos de nosotros mismos o lo que alguien espera de mí (el entorno, por ejemplo). Es una creencia centrada en el futuro, es cuando consideramos que algo se va a cumplir o va a pasar.

En tal sentido, para que una expectativa se pueda generar, es necesario que tenga alguna clase de sustento o respaldo previo, sino se trataría solo de un simple deseo. De esta manera, cuando se genera una, es porque se considera que existen ciertas posibilidades y hay determinada confianza de conseguir un propósito.

Es así que, en lo previo al comienzo del torneo, cada equipo, cada cuerpo técnico, cada jugador, así como también cada dirigente, habrá seguramente elaborado sus propias expectativas en relación al desarrollo de su equipo en este Metro. Pero qué ocurre cuando la realidad me indica otra cosa, cuando aquellas expectativas iniciales no se cumplen, fundamentalmente cuando las mismas son altas…

Las expectativas podrían determinar la sensación de éxito y fracaso en el sentido de qué si mis expectativas se cumplen, se generarían emociones y vinculadas con el éxito, de lo contrario, si las mismas no se alcanzan, sentimientos relacionadas con el fracaso podrían ser las que aparezcan.

La idiosincrasia del mundo del deporte (no es el único, por cierto) hace que estemos permanentemente centrados en el resultado y no en el proceso, lo que puede significar que una serie de resultados adversos, en especial los que no imaginamos o esperamos, puedan llegar a frustrar dichas expectativas.

Teniendo en cuenta la interpretación que el deportista haga de sus expectativas no logradas, podemos llegar a encontrarnos con diferentes reacciones.

Puede suceder que el deportista tenga una interpretación adversa de esto, generando decepción, malestar, desilusión, y en algunos casos hasta podría aumentar el nivel de ansiedad y por qué no de estrés de dicho deportista. En este caso, el “quiero jugar bien o el quiero ganar” se podría transformar en “tengo que jugar bien” o “tengo que ganar”, para cumplir con la expectativa inicial, generando un aumento de la ansiedad, las presiones y el estrés, formando una especie de círculo vicioso que limita y/o perjudica su propio rendimiento.

Por otra parte, podría suceder que el deportista tenga una interpretación favorable de la situación, generando optimismo, resiliencia, auto superación, re focalización de objetivos, motivación, etc.  buscando la mejor alternativa para poder lograr cumplir esas expectativas inicialmente pactadas.

Se va terminando la primera parte de este Metro, ya están más cerca los playoffs. Comienza a afinarse el margen de error donde las posibilidades de seguir cumpliendo las expectativas cada vez son menos.

Seguiremos disfrutando de este apasionante Metro y fundamentalmente seguiremos observando las diferentes interpretaciones de los deportistas en la gestión de sus emociones…

Lic. Sebastián Cardozo – Mail: [email protected] – Instagram: sebacardozo03

 


 

 

 

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