Misma sangre y misma pasión, esa es una buena manera de comenzar una nueva edición de LHSU. Hoy es turno de charlar con dos pibes que honran la palabra hermano en el sentido más puro de ella, con ustedes, los Siri. 

Es que compartir gustos o el apoyar a un mismo equipo con tu hermano es muy usual en nuestra vida, pero Enzo y Nicolás Siri lo han llevado a otro nivel, juegan al fútbol en el mismo equipo y comparten plantel cuando apenas uno de ellos es mayor de edad, Enzo tiene 19 años y es el más serio y el mayor de los hermanos. Del otro lado está Nicolás con apenas 16 veranos, desfachatado como casi todo hermano menor y pronto para hacer una diablura, tanto adentro como afuera de la cancha. 

Nacieron en Malvín Norte, crecieron en el mismo barrio y siguen en el mismo barrio. Desde chicos siempre con una pilcha de algún equipo o la Selección y dándole a la pelotita todo el día, si, lo que todos nosotros hacíamos en nuestra infancia y hasta incluso tienen en su historial algún vidrio roto por jugar al fútbol con un globo dentro de su propia casa. Ambos jugaron en el glorioso club de baby fútbol Malvín Alto, aunque Nicolás recuerda “jugaba de volante por afuera” y podemos decir que Enzo (hoy zaguero) era más out of context ya que “jugaba de cinco y de nueve”. Los hermanos siempre tuvieron olfato goleador. 

Consultados por la familia ambos coinciden que es “lo más importante, ya que es la que siempre los ha apoyado y la que siempre va a estar”, automáticamente de fondo podemos notar la emoción de la madre, quien nos presta una oreja mientras charlamos, hasta casi se le pianta un lagrimón cuando ambos confesaron: “Más que hermanos somos amigos, hacemos todo juntos, entrenamos juntos, volvemos juntos, vamos al liceo también juntos”. También llegó el momento donde mamá los regañó en público y nos dijo que: “Ninguno de los dos son ordenados”, además de agregar que se mira mucho (demasiado) fútbol en casa de los Siri. 

Llegó la etapa de juveniles y sería con la premisa de siempre, juntos. Turno de que apareciera Danubio en sus vidas y así fue, caminaron unos pocos metros desde la cancha de Malvín Alto hasta el Complejo Del Campo, lo que ambos confiesan que fue es y será su “segunda casa”. Mañanas y tardes pasaron, ellos se fueron formando y como buenos hermanos, seguían la progresión del otro. Enzo nos dice que: “Siempre iba a los partidos de Nico, no falté a ninguno creo” mientras que Nicolás afirmó con la sonrisa picarona y la frialdad propia de un hermano menor dijo que: “También lo seguía pero los últimos años un poco menos porque los partidos eran muy temprano y a mí me gusta dormir”, un auténtico dormilón. 

Todo nos hace pensar que se conocen a la perfección, comparten todo, hasta representaron a la celeste en categorías juveniles, algo que los enorgullece mucho y saben que la meta es repetir en la mayor. Tanto es lo compartido que cada uno sabe fortalezas y debilidades del otro. “Me gustaría tener su velocidad” comentó Enzo haciendo alusión a esa capacidad del hermano menor, este último respondió: “A mi me gustaría tener su personalidad”, si, acababa de presenciar como se tiraban flores en vivo y en directo, pero no conformes con ello, Enzo redobló la apuesta y dijo: “Nico ganaría un 1vs1 entre nosotros”, mientras que Nicolás afirmó que: “Lo gana Enzo”, aunque ambos habían tirado una tremenda doble pared, terminaron afirmando que ellos mismos ganaban ese duelo personal. Un duelo personal que también tiene cierta rivalidad en el ámbito de la PlayStation, donde notamos qué hay cierta pica aunque nos quedó un poco claro quién es el padre de quien en el FIFA, por respeto al caído no lo vamos a decir, no queremos afectar su honor. 

Yendo más al terreno de lo futbolístico, Enzo nos comentó que en su posición miraba mucho a Godín, José María Giménez y a Sergio Ramos. Nicolás dijo que también mira a los de la Selección pero que tiene una debilidad por Robert Lewandowski, o LewanGOLski según él. 

Los hermanos son de sangre fría y ambos dijeron que no charlan mucho antes de los partidos, pero que el último sábado, antes de enfrentar a Nacional y por esas cosas del destino, hablaron más de lo normal en esa instancia. Sabemos que Enzo es el hincha número 1 de Nicolás y viceversa, pero hay un hecho que lo demostró aún más. Corrían 40 minutos del primer tiempo cuando Nicolás convirtió frente a Nacional y Enzo nos confesó: “Grité el gol como si fuera mío, lo habré gritado más que Nico, al otro día mis compañeros me gastaron mucho”, mientras Enzo nos decía eso, Nicolás se reía, muy lejos de la timidez. 

Ya en el final de la charla, Nicolás dijo: “Estoy pasando por el mejor momento de mi corta carrera, estoy cumpliendo un sueño y espero seguir”. Por otro lado Enzo remarcó que su mejor momento fue vistiendo la celeste en juveniles, pero que espera reemplazarlo por algún momento en Danubio, está tranquilo en cuanto a la espera de ese día y se prepara para estar a la altura. 

Traigan hojas que hay mucha historia por escribir, la historia de los Siri recién comienza. 

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