El litoral sigue siendo cuna de basquetbolistas, y “Hay Futuro” se fue hasta la rambla más hermosa del país para presentar a Maximiliano Antúnez, otro interesantísimo proyecto, doblemente celeste.

Foto: Bruno Tasende (FUBB)

Para comenzar, nos contó que sus primos fueron los responsables de sus inicios con la naranja, ya que jugaban desde chicos y “un día me invitaron al club y me terminó gustando”, comenzó contando Maxi, que además destacó a Gustavo Barretto, Agustín Premazzi y Fabricio Mendieta como los entrenadores que más lo han marcado.

Se define como “un base o escolta con buen manejo”, pero rápidamente hace hincapié en que tiene “muchas cosas para mejorar en las que estoy trabajando”.

Su día a día se divide entre el estudio por las mañanas y el deporte “de tarde voy con nuestro preparador físico y de noche practico”. Justamente al referirse a lo académico contó que está en 4° de liceo y si bien aún no tiene claro que estudiará le gustaría “algo relacionado con el deporte”.

Foto: Mauricio Alfonso

A la hora de hablar del profesionalismo comentó que apunta a eso “pero sin dejar de disfrutarlo como un juego”. De cualquier manera, la vida ‘normal’ se va tiñendo por actitudes de deportista como “cuidarme físicamente y sacrificar otras actividades por entrenamientos”.

Antúnez nos dio su visión sobre formarse en su Mercedes natal: “Pienso que en Montevideo quizás el nivel es más parejo, y mejoraría la calidad de oposición”, pero destacó el trabajo que se hace en Praga: “en mi club tenemos todo, y la ventaja son los tiempos y espacios de cancha libre”.

Otro de los puntos a favor, como suele suceder con los jugadores del litoral, es el poder jugar tempranamente a nivel de primera: “hablando y entrenando con personas mayores se aprende mucho”.

A pesar de tener apenas 15 años, Maxi ya ha podido tener varias experiencias internacionales como el Sudamericano escolar y el Jr. NBA en los cuales “además de hacer nuevos amigos de diferentes países, conocí gente con mucho conocimiento y sume nuevas experiencias”. Además, resaltó que el nivel de los entrenamientos en el programa juvenil de la NBA era “muy alto”.

El año pasado le tocó participar de la Selección U14 que representó a Uruguay en el Sudamericano de Brasil, dirigido por Javier Isis y Pablo Morales. Dicho torneo, en donde tuvo rendimientos muy destacados le sirvió para “darse cuenta de muchas cosas”, principalmente “el gran nivel internacional qué hay en chicos de tu edad, y en qué cosas son las que te tenés que enfocarte más cuando vuelvas a tu club”.

Foto: Bruno Tasende (FUBB)

Con Manu Ginóbili como referente “por su nivel de profesionalismo y su juego”, el mercedario tiene como objetivos “a corto plazo continuar estando en procesos de Selección y a mediano plazo poder jugar en el exterior”. Vale recordar que el Sudamericano U15 que sin dudas jugaría este año fue aplazado para 2021.

Para terminar, al consultarle como se ve dentro de una década, mostró su sueño de “ser profesional y jugar en la NBA o EuroLiga, aunque sé que es difícil”. Todo comienza así, como un sueño que luego es un objetivo, y que acompañado de su trabajo, Maxi buscará transformar en realidad.

agosto 6, 2020

Hay Futuro: Maxi Antúnez

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