Llega una nueva edición de Hombres de Mundo. Hoy le toca a Howard Wilkerson, un extranjero de extensa trayectoria en nuestro país, de la cual hablamos y, entre risas y mate, tocamos muchos otros temas más que interesantes.

Nacido en Eden, Carolina del Norte, Howard dio sus primeros pasos en el deporte como todo niño norteamericano: “Con 5 o 6 años empecé a ir a un club deportivo, en donde haces todos los deportes que querés”. Nos contó que hizo muchos deportes, pero dos fueron los que más le gustaban: “el básquet y el fútbol americano eran los deportes que más jugaba”, y así llegó con la chance de recibir una beca deportiva en ambos, pero su corazón lo llevó a la naranja: “cuándo me tocó elegir para entrar a la universidad me incliné por el básquetbol, me gustaba más y doy gracias de haber elegido este deporte que es maravilloso”.

Urunday Universitario

Wilkerson fue a la universidad de Wofford donde estuvo los cuatro años. Allí nos contó la difícil realidad que es para un estadounidense ir a estudiar ya que es muy caro: “la universidad a la que fui yo costaba 40.000 dólares por año, por lo que conseguir una beca ya sea deportiva o de lo quesea es importante”. Aparte nos contó cómo se maneja el tema académico: “siempre el estudio tiene que estar primero y luego el deporte, a pesar de que lo que más te importa a ti es jugar. Para incentivar eso lo que hacen es obligarte a tener un promedio aceptable para poder ser parte del equipo”.

Cerrando su etapa universitaria con excelentes promedios en los basquetbolístico, Howard nos contó que hubo una mínima chance de llegar a la NBA: “Hablé con algunos equipos y me recomendaron ir a Europa unos años para agarrar más roce y empezar a jugar más abierto”.

Siguiendo el consejo se fue a Francia, donde comenzó una racha de mala suerte: “a los dos meses de estar ahí me descubren un problema cardíaco, hipertensión siendo exacto, por lo que tuve que dejar de jugar”.

Centro Español

Tras percatarse de eso se volvió a Estados Unidos a tratarse dicha cardiopatía y al mes pudo retornar a las canchas. Consiguió un contrato en Alemania donde una vez más, la suerte no estuvo de su lado: “en el quinto partido me rompí la rodilla y con ella mis sueños de llegar a la NBA”.

Terminando su recuperación se da su primera llegada a nuestro país, y una muy recordada, el Metro 2008 en Goes. Wilkerson es factor directo del histórico lío entre misioneros y aguateros en las semifinales de aquel Metro ya que de sus manos salió el triple que no termina siendo válido y desata la batalla campal: “todo el mundo recuerda eso. Hasta ahora llego y hay gente que me dice ‘por qué no la soltaste un segundo antes’, hace 12 años que vengo acá y siempre surgen esas mismas preguntas”.

Incluso reflexionó un poco acerca de esa jugada: “A veces me pongo a pensar que si esa bola valía toda mi carrera pudo haber sido diferente”.

Tras eso retorna a Europa, donde se da cuenta que definitivamente no va a tener suerte en el viejo continente: “Me fui a Israel, cobraba bien y la liga era buena, el problema fue que al mes de desató una guerra. Ahí llamé a mi representante y le dije ‘me quiero ir’. A mí me había encantado Uruguay por lo que decidí volver y pude jugar en Sayago”. Tras su llegada a Ariel y la vía tomó una decisión clave: “me quedó acá en Sudamérica, no quiero saber más nada con Europa”.

Y así fue, en nuestro país Howard Wilkerson ha jugado en una cantidad enorme de equipos, haciendo un poco de memoria junto a él llegamos a que está entre 9 y 10. Dejando su opinión sobre nuestro básquetbol dijo: “Creo que cada año es mejor, hay varios jóvenes ganando su lugar en los equipos y el país le da cada vez más interés”. Pero también nos dijo que “me gusta mucho el Metro” pero eso tiene sus razones y Howard nos las dio “es una guerra y es sumamente pasional. No digo que en Liga no haya la misma pasión pero en el Metro se vive diferente, la gran mayoría de los jugadores no viven del básquet y lo juegan por amor”. Además, al ser un torneo en con fechas particulares Howard lo aprovecha para seguir en forma.

Tabaré

En los últimos años Wilkerson ha estado intercalando Liga Argentina y Metro constantemente. En la Liga Argentina también ha pasado por varios clubes y generalmente con un denominador común: “salvo contadas excepciones siempre me llamaron con el torneo empezado después de que cortaran a un extranjero. Tanto allá como acá, porque al conocer como son los tornes, los jugadores, jueces, hablar el idioma y demás termino convenciendo, porque yo sé que no soy un gran jugador, pero lo demás me da un plus”.

Viniendo a la actualidad hablamos un poco de este Metro: “el no tener hinchada lo hace raro, más cuando estás acostumbrado. Además a mí me gusta mucho jugar con la hinchada atrás, pero con o sin gente sigue siendo básquet y la pasión por el juego no la cambia la hinchada”.

Además destacó que se están haciendo muy bien las cosas, sobre todo con el atento cuidado de la cancha: “es hermosa y la están cuidando muy bien. La sanitizan como debe ser y nosotros nos sentimos muy cómodos”. Destacó también la importancia de estar pudiendo jugar en el contexto actual: “es algo histórico para ustedes también, porque que yo sepa son la única liga FIBA activa”.

Entrando en Danubio puntualmente, fue muy autocrítico: “Creo que nos estamos quedando sin piernas al final y eso nos lleva a perder” pero destacó mucho más lo positivo: “me gusta mucho el equipo. Somos un equipo joven e intenso, me alegra mucho estar ahí”.

A su vez se detuvo unos segundos para hablar del capitán franjeado Matías Nicoletti: “es un loco lindo. Tiene una actitud, intensidad y ganas inigualables, es un jugador que querés siempre a tu lado porque va a dejar todo sin importar nada y nunca te va a dejar solo”.

A su vez se dio una situación especial, ya que previo al debut Howard escribió sobre su camiseta de calentamiento ‘Black lives matter’ con marcador, y para el segundo juego se le hizo entrega de una camiseta con dicho mensaje estampado. Sobre el gesto esto nos dijo el estadounidense: “fue algo muy lindo. Yo no tenía idea que iban a hacer eso, pero era algo que yo quería poner en mi camiseta porque es algo con lo que me identifico mucho, he hablado varias veces en redes cuando sucedió lo que sucedió en mi país. Cuando me dieron la camiseta casi lloro, porque no tenían que hacerlo y la verdad es que no tengo palabras con ese gesto de la gente de Danubio”.

Tras eso nos metimos de lleno en lo que es el movimiento, el cual Howard nos explicó: “Yo estoy lejos de mi país pero mi familia vive allí y mi corazón es estadounidense, más que estadounidense es afroamericano y debemos estar presentes en estas cosas por más lejos que estemos de nuestro país”. Pero no solo se trata de alzar su voz por lo sucedido en los Estados Unidos, sino que de algún manera lograr trasmitir el mensaje: “si bien apoyo los movimientos en mi país quiero que la gente de acá se informe también, porque ahora explotó allá pero el racismo es un problema mundial”.

Atenas de Patagones

Algo muy importante para él ha sido el interés mostrado por sus colegas, lo cual ayuda justamente a trasmitir el mensaje: “ellos preguntan y si lo hacen está bueno porque puedo informarlos. Lo peor que se podría hacer es mostrar desinterés, prefiero mil veces que me pregunten y si yo sé poder contar”.

Siguiendo en este eje hablamos de él puntualmente y su relación con el racismo: “de donde yo vengo hay mucho racismo. Históricamente la zona del sur es muy racista, cuándo comenzaron los movimientos para abolir la esclavitud esa región era una de las que peleaba para que se mantuviera. En lo personal fui discriminado por mi color de piel, por suerte nunca fue nada grave, pero tengo amigos que han sufrido cosas muy feas por ser afroamericanos”.

Trasladamos la pregunta al Uruguay, y Howard nos contó lo siguiente: “He sentido racismo pero poco. A lo que voy es a la palabra ‘negro’. Yo sé que acá y en Argentina, porque hace años que estoy en la zona, que la mayoría de las veces se dice con cariño y no en forma despectiva, pero tienen que saber para nosotros no importa y cuando nosotros escuchamos esa palabra significa algo negativo o despectivo. Nuestra historia con esa palabra es muy mala ya que los blancos nos decían a nosotros ‘negros’ cuando éramos esclavos marcando así una superioridad. Yo sé que ustedes no lo dicen como algo malo, pero yo tengo un nombre que es Howard y no es lindo que te llamen negro solo por tu color de piel. Yo no me voy a enojar porque ya lo conozco, pero hay muchos que en esa situación se enojarían. Entonces es importante que ustedes sepan que si bien lo dicen sin intención de discriminar puede que se tome mal por lo mal vista que está la palabra”. A su vez nos contó que en Argentina lo siente un poco más y remarcó que si bien nosotros creemos que no hay racismo en Uruguay lo hay, y hay que tomar conciencia de ello.

La cultura rioplatense está muy arraigada en Howard. Por ejemplo, el mate está en su día a día y nos dijo que “debido a la cantidad de años he ido adquiriendo más y más”. Entre otras cosas, lo que más le llamó la atención es la capacidad que tienen nuestras costumbres para conectarse con los otros “yo soy muy familiero, me encantaba estar con ellos y cuando llegué acá vi como todos se ven como una gran familia”. Además nos contó cómo fue su acercamiento al mate y lo que lo llevó a incorporarlo en su propia cultura: “No nos vamos a mentir, si no lo conoces el mate es un asco. Pero me encantó como se comparte con tus amigos, el mate une a la gente y eso hizo que lo incorporara”.

También hablamos de su adaptación para con el español ya que habla y entiende muy bien nuestro idioma, pese a tener las obvias confusiones del femenino y masculino, pero destacó que “si le pones ganas y querés aprender no es difícil. Yo tenía cero español y de a poco escuchando a los otros e intentando repetir su forma de hablar fui aprendiendo”.

Unión Atlética

Acercándonos al final nos contó sobre sus proyectos personales. Nos dijo que en su pueblo natal logró poner una cancha para hacer una especie de campus y así ayudar a los jóvenes que quieren empezar a jugar: “Conseguimos un terreno y con la ayuda de gente logramos montar una cancha”. Previo a la pandemia estaba empezando a hacer lo propio en Neuquén, donde vive actualmente: “Allí en donde vivo casi no hay clubes, entonces empecé a moverme para intentar replicar lo que hice en Eden y llevar el básquetbol a más gente”.

Danubio

Ya para finalizar nos habló de lo que pretende para este Metro con Danubio: “Nuestro objetivo es llegar a playoffs. Creo que tenemos un lindo equipo y si bien casi todos nos daban últimos vamos a sorprender a más de uno”.

agosto 31, 2020

Hombres de mundo: Howard Wilkerson