Penales Malitos

Argentina quedó eliminada del mundial sub 20 ante Mali por penales. El conjunto africano forzó la definición desde los doce pasos luego de poner el 2 a 2 en el último minuto del alargue.

 

El sueño albiceleste de consagrarse en el mundial sub 20, como en Holanda 2005 y Canadá 2007, llegó a su fin. Tras ir dos veces adelante en el marcador, al equipo de Fernando Batista se le escapó un insólito partido. Como hace algunas semanas el Liverpool lo hizo con el Barcelona, los jóvenes de Mali agarraron dormida a la defensa argentina en una pelota parada en el último minuto del partido y forzaron la definición por penales. Allí, el campeón africano de la categoría fue el vencedor.

Durante la mayor parte del partido, Argentina manejó a su gusto el pulso del partido. Incluso sin desplegar un gran nivel de juego, con un buen primer tiempo de Julián Álvarez, la albiceleste tuvo sus primeras chances de gol. Por su parte, los centrales Nehuén Pérez y Facundo Medina se encargaron de rechazar cada centro que mandaban los rápidos volantes exteriores africanos. A ambos equipos les faltó en la primera mitad los últimos pasos de sus caminos tan distintos para llegar al gol.

El cero a cero se rompió rápido en el segundo tiempo. Los centímetros que le faltaron a Adolfo Gaich para poder definir en los primeros 45 minutos, los consiguió luego de un rebote tras el mal despeje de la defensa rival. Malí llegó al empate luego de varios minutos de atacar bien a los espacios. Uno de sus contraataques derivó en un córner que cabeceó Abdoulaye Diaby para el 1-1. A Argentina le faltó precisión para definir entre las ocho camisetas malienses que había casi constantemente en su propia área y el partido se fue al alargue.

30 segundos bastaron para que Barco conecte un centro de Francisco Ortega y su remate falto de precisión pero lleno de fortuna se desvíe en un defensor y se le cuele al arquero africano. Argentina parecía saber controlar las emociones de un alargue en el que el desgaste físico prohibía a los espectadores ver situaciones de peligro, pero en el último segundo del partido todo se fue al tacho. Sekou Koita sacó rápido un tiro libre para Aboubacar Konté mientras la defensa albiceleste se estaba preparando. El 11 maliense sacó un derechazo raso y furtivo que condenó el desenlace desde los penales, donde los cinco africanos acertaron y Tomás Chancalay erró.

El talento de las individualidades argentinas no pudo seguir tirando de un equipo al que siempre le faltó un poco más desde lo colectivo y llegó hasta octavos de final. Mientras tanto, los campeones africanos se metieron entre los ocho mejores.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *