En el frío mediodía del jueves, la jugadora de Nacional Valeria Colman habló en exclusiva con Salimo’ luego de haber firmado su primer contrato profesional.

La referente de la zaga tricolor nos recibió en el Salón de Cristal Dante Iocco, ubicado en la sede del Club Nacional de Football y nos habló de sus sensaciones luego de estampar la firma. 

También repasamos brevemente su carrera deportiva, su paso por la Selección Uruguaya y la opinión sobre Ariel Longo, actual director técnico de la celeste.

  • ¿Qué se siente ser una jugadora profesional?

Es algo importante para el desarrollo del fútbol femenino que una jugadora tenga un vínculo con el club de manera escrita. Para nosotros es fundamental tener una base sólida en cuanto a ir creciendo, tener un sueldo y llegar a vivir de ello. Es importante ir creciendo paso a paso y sabemos que hoy por hoy el fútbol no es algo de lo que cada una pueda vivir, pero es un puntapié inicial para seguir hacia adelante.

  • ¿Qué cambia tener un contrato profesional?

Es un vínculo por escrito con el club, donde Nacional se compromete a tener un pago mensual a la jugadora, además de los viáticos. El club siempre pagó viáticos, cubren lo que gastas diariamente al ir a entrenar. El contrato es algo extra que apoya al femenino. Hay una cláusula que tiene fecha de inicio y finalización. Hasta ahí sos jugadora de Nacional, lo que antes te ataba al club era el jugar un campeonato, terminaba y quedabas libre. 

  • Firmó contrato con Fátima Barone, Maria Paz Vila y Sabrina Soravilla, ¿Es un antes y un después en la carrera deportiva de ustedes?

Si, el club con esto lo que hace es valorizar a las jugadoras que el cuerpo técnico y el club consideran que son importantes. Con este contrato se aseguran que las jugadoras estén en el club. Es también sentirse valorada por el trabajo de todos los años que uno viene haciendo, que trata de ser lo más profesional posible. Es un empuje a que cada vez nosotras tengamos más responsabilidades con el club y tratemos deportivamente de hacer lo mejor posible.

  • ¿Qué piensa que falta para que en el fútbol femenino uruguayo sea “normal” el uso de los contratos?

El fútbol en Uruguay es bastante precario, incluso en el masculino. Primero es necesario es tener una base sólida, donde todos los clubes tengan lugares adecuados para entrenar, un vestuario, una ducha, ropa para entrenar. Son cosas que creemos básicas y que debemos tener para poder desarrollarnos deportivamente y hacer que la liga se potencie en el sentido deportivo. Eso hace que las jugadoras puedan tener un nivel adecuado para estar en una selección, y luego que esa misma selección tenga resultados, es toda una cadena. 

  • ¿Fue duro el camino para llegar hasta la profesionalización?

Yo empecé a jugar a los 13 años. Estudiaba y venía a entrenar algunos días. Yo vivía en Villa García y era bastante lejos de acá. Iba mezclando las dos cosas. Hubo un año que tuve que dejar porque me cambié de liceo para hacer cuarto año y ahí eran las clases en la tarde al igual que los entrenamientos. Me tocó elegir y estudie un año. Luego hubo un campeonato que se armó y reenganché el fútbol. Cuando finalicé los estudios tenía que mezclar con el trabajo. Al día de hoy soy profesora y me acomodo los horarios en el liceo. Eso me facilita un montón. Hay compañeras que se les dificulta mucho más porque hacen horario de ocho horas y tienen que andar a las corridas. Siempre andas de un lado para el otro. La alimentación y descanso son importantes, hay jugadoras que no lo cumplen a “rajatabla”.

  • ¿Siempre jugó en la defensa?

No, empecé jugando arriba, como delantera, sin mucha idea de los puestos. En el primer proceso de selección que tuve el DT me probó de lateral. Desde ahí empecé a trabajar sobre ese puesto. Nacional pasó a formar con línea de tres y me ponían de volante también. A veces de zaguera. Al técnico le gustó y desde ahí estoy en la zaga.

  • ¿Comenzó a jugar en Nacional o en otro club?

Empecé en un grupo de mujeres que jugaron en Nacional, pero fue un año que el club había salido de AUF. Ese grupo se llamaba “Tricolores”. Jugábamos campeonatos amistosos, nada oficial. Luego dejé y al retornar, volví al mismo grupo. Participamos en un campeonato que servía para que la selección viera jugadoras. Ahí quede en la selección, viaje con la selección U-20, viaje con ellos sin estar en un club de AUF. Cuando volví, me invitaron a Artigas del Sauce, ese fue mi primer club AUF. Jugué un año ahí en 2008 y al año siguiente, Nacional lanza un llamado a aspirantes para volver a AUF. Ahí me presenté y desde el 2009, hasta ahora estoy en Nacional.

  • ¿Cuánto ha influido el apoyo de su familia?

Tuve la suerte de que mi padre siempre me apoyó, a mi madre al principio no le gustaba tanto, pero luego se acercó. Siempre me apoyaron en el fútbol. En las decisiones que yo tomaba me apoyaban, incluso en 2010 cuando tenía que presentarme a las pruebas del ISEF y las fechas coincidían con el de sudamericano, elegí disputar el sudamericano, no presentarme y estar un año sin estudiar. Siempre me apoyaron mis padres. 

  • ¿En algún momento sufrió algún tipo de discriminación en el fútbol por ser mujer?

Empecé jugando en el campito, mi primera escuela siempre fue la cancha del barrio. Los gurises siempre me iban a buscar y jugábamos juntos. Nunca me sentí discriminada por ser mujer, y si hubo algún momento discriminatorio, no le di importancia. Jugar al fútbol es algo que me gusta, disfruto mucho y es algo que me gusta.

  • ¿Cómo fue su vínculo con la selección?

En aquel llamado U-20 que antes mencioné, creo que la selección era el primer año que tenía juveniles y ahí fue mi primer contacto, mis primeras armas en lo técnico-táctico. Dos años después ya estando en Nacional me volvieron a convocar para la U-20 y también viajé. Luego tuve la suerte de ser incluida el proceso de la selección mayor. Fui como invitada a entrenamientos que realizaba Ariel Longo (DT). Ahí nos iba viendo. El siempre habla de que la selección es un proceso y de que es importante. Por suerte él le está dando la importancia que debe tener la selección mayor en Uruguay. Estamos empezando a tener partidos amistosos cuando antes nos juntábamos solo cada cuatro años para competir. En el femenino no hay eliminatorias, solo Copa América cada cuatro años. Estamos en esa bolsa de jugadoras donde él ve cómo rendimos y nos va seleccionando. 

  • ¿Se siente parte de ese proceso que menciona Ariel Longo?

Si, me siento parte. Digamos que desde el 2008 estoy en las convocatorias. También en 2014 y 2018 con la mayor. Ahora que Nacional está profesionalizándose, no solo en lo que es contratos sino también en lo que es infraestructura, creo que va a ayudar a mantener el nivel y mejorar. Trabajo para estar a nivel de selección. Por suerte es difícil porque muchas jugadoras se van al exterior y las que estamos acá tenemos que esforzarnos. Uno de mis objetivos particulares es estar en la próxima Copa América.

  • ¿Ha recibido alguna propuesta del exterior?

Charlas informales de algún club de Argentina. Algunas becas para ir a Estados Unidos, pero nada concreto. 

  • ¿Cómo describiría a Ariel Longo como DT de la Selección Uruguaya?

Es un técnico que trata de valorizar mucho a las jugadoras. Charla mucho y trata de abrir cabezas. No solo en lo deportivo, sino también en lo personal. Es una persona que trata que el fútbol femenino y la selección tenga un nivel que se merece. Por suerte con la U-20 tuvo buenos resultados, que ya la viene trabajando desde la U-17. Los resultados se ven y son importantes. No solo tener un proceso y hablar, sino que también obtener resultados. Esperemos que con la mayor siga ese trabajo y tenga buenos resultados.

  • ¿Recuerda su debut con la celeste?

Si, fue en Ballé, en 2008, con la selección U-20, en un sudamericano. Sinceramente no recuerdo el resultado ni contra quien (entre risas).

  • ¿Su mayor recuerdo con la selección?

Uno que me marco bastante fue en el 2014, fue mi primera vez en la selección mayor, donde había muchas jugadoras importantes a nivel uruguayo. Se armó un grupo bastante fuerte y eso hizo que un mes podamos ir a Ecuador, a jugar a la altura con todo lo que implica eso. Pudimos tener los primeros buenos resultados, estuvimos peleando la clasificación. Eso me marcó bastante. Ahí vi lo que es tener un grupo fuerte para lograr objetivos.

  • ¿Tiene alguna meta personal por cumplir?

En lo que tiene que ver con el club, mi objetivo es poder rendirle y volver a salir campeona con Nacional. Jugar una Copa Libertadores, hacer historia con Nacional y superar lo que hizo Colón en su tiempo, que fue el mejor uruguayo en una copa.

  • ¿Qué les diría a las nuevas jugadoras que están comenzando?

Ahora tienen muchos lugares donde poder desarrollarse, que busquen un lugar donde vean que las cosas se hacen bien, que puedan mejorar ellas como personas y jugadoras. Que aprendan que esas palabras de desaliento, que te puedan tirar para atrás, no hacer caso y si jugar es lo que realmente les gusta, superar esas palabras las va a hacer mejores jugadoras.

Agradecemos al Club Nacional de Football por permitirnos acceder a sus instalaciones para realizar la entrevista y también a Nicolás Monrhayt.

julio 31, 2020

“Es algo importante para el desarrollo del Fútbol Femenino”

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